Oleiros, 08 de enero de 2015-. La persecución judicial a la que está sometido el alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, vive un nuevo capítulo. Después del recurso presentado contra la sentencia por la que se le obligaba a pagar una multa de 60.000 euros por unas declaración en las que denunciaba una infracción urbanística cometida por una jueza, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia acaba de emitir una nueva sentencia en la que se reduce esa multa a 30.000 euros.
El propio auto reconoce que la jueza demandante y su esposo tuvieron que legalizar una situación fraudulenta, por lo que queda claro que sí se cometieron irregularidades urbanísticas. “Si decir cosas que se ajustan a la realidad es difamar, entonces este no es el país por el que luché”, declaró Ángel García Seoane.
La sentencia será recurrida delante del Tribunal Supremo. El abogado del alcalde, Carlos Hérnandez, explicó que se van a agotar todos los procedimientos para demostrar que no hubo ninguna intromisión en el derecho al honor de la jueza demandante y que, por el contrario, sí existió un grave perjuicio a la figura del alcalde de Oleiros.
El letrado también denunció que se había archivado la querella presentada contra esta misma jueza en la que se ponían sobre la mesa hechos indiciarios suficientes para que se abriera una investigación por prolongar de manera indebida la causa falsa contra García Seoane basada en una información, también falsa, publicada en un periódico. La documentación, las testigos y los indicios fueron rechazados sin tomar declaración a nadie ni investigar absolutamente nada. Una situación que ponen de claro manifiesto la doble vara de medir de la justicia de este país, en la que los jueces parecen no estar sometidos al mismo control que un ciudadano normal.